Muchas oficinas son visualmente elegantes, pero acústicamente desequilibradas. El sonido rebota en superficies duras como el vidrio, el hormigón y las paredes lisas. ¿El resultado? Reverberación, eco y un ruido de fondo constante que dificulta la concentración imperceptiblemente. Lo que a menudo falta es una solución acústica que amortigüe el sonido sin perturbar el interior, como suelen hacer los paneles acústicos tradicionales, sino que lo amplifique. Y ahí es precisamente donde comienza la magia del arte acústico de pared.
Una obra de arte acústica es mucho más que una simple decoración. Tras el lienzo de fieltro acústico se esconde un panel fonoabsorbente de alta calidad que captura y neutraliza las ondas sonoras. En lugar de que el sonido rebote en la habitación, se absorbe eficazmente. El resultado es casi mágico: la habitación suena más tranquila, las conversaciones se aclaran y la atmósfera cambia al instante, sin necesidad de tecnología visible.
La eficacia de la decoración de paredes insonorizante se basa en la absorción. Las ondas sonoras desaparecen en el panel en lugar de seguir resonando. Esto:
Para muchos clientes, esto parece una remodelación acústica del espacio comercial, sin ninguna renovación.
Una colocación adecuada mejora el efecto de una obra de arte fonoabsorbente. Considere:
Nuestra experiencia demuestra que un gran panel acústico artístico bien ubicado a veces puede hacer más que varias soluciones separadas.
Por supuesto. Las pinturas acústicas combinan tecnología y estética. Usted elige la imagen, el tamaño y el estilo, o bien, puede encargar un personalizado con su propio estilo o con su marca, como su logotipo y colores. De esta manera, el aislamiento acústico deja de ser una necesidad técnica para convertirse en un complemento sutil y elegante para su interior.